Cuando 2+2=5
Ellos me aprendieron a mirar a los ojos, a levantarme con el pie derecho, a cantar en la calle, a reirme sin motivo. A tener siempre la mirada en mis objetivos, a que no siempre puedo llegar a ellos por el camino más corto. Ellos son parte de lo que soy, una pieza fundamental...
Y gracias a ellos me di cuenta de que los amigos están para levantarte de tus caídas y no juzgarte por ello. De que la gente que critica es débil, e intenta sentirme mejor jodiendo a los demás. A que no debe importa lo que digan de ti, porque si te importa solo serás un mediocre más.
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